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martes, 20 de enero de 2015

Je ne suis pas Charlie








Bueno chicos, chicas y demás compañía. Últimamente por el mundo no cesan de rondar temas sobre el famoso y revolucionario atentado a la oficina donde se publica el periódico "Charlie Hebdo". Este periódico francés, que lleva repr reproduciéndose desde finales de los años 70, se caracteriza por su tono satírico con el que trata temas de interés general con cierto tono burlón, que a veces llega a extremos insultantes.
El problema surge aquí: el periódico publicó una viñeta ofensiva contra Mahoma, el profeta más importante del islam. Pues bien, como surge en todo, a algunos les resultaría gracioso, a otros quizás le ofendiera pero tampoco veían motivo como para rebelarse. Pero siempre están los extremistas, y en este caso eran los yihadistas. Tres terroristas atacaron el edificio y mataron a 12 personas, los dibujantes de estas viñetas. Y esta masacre seguida de dos ataques más, con menos víctimas pero por el mismo motivo.

Y aquí surge la revolución. Países se juntan para apoyar una causa: la libertad de expresión, el poder de decir lo que tú quieras sobre lo que quieras sin que nadie te mande callar. Todo bajo el lema «Je suis Charlie, I am Charlie, Yo soy Charlie...». Autoridades de gran importancia a nivel internacional se reúnen para apoyar los votos de una aglomeración de más de 3.7 millones de personas en toda Francia. Reunidos por dos causas:

1. Apoyar la lucha contra el terrorismo

2. Luchar por la libertad de expresión.


Con la primera de ellas me sitúo a favor, porque el matar personas no es una solución. Siempre hay que intentar el habla, o tomar medidas nacionales de seguridad, no la sangre.
Pero no es por eso por lo que he decidido meterme en el mundillo de los trending topics, sino por la segunda causa.

Es cierto, tenemos el derecho de decir lo que creemos, lo que pensamos y decimos. De expresar nuestros sentimientos a través de diferentes artes: escritura, música, pintura, fotografía, cine, teatro, hasta de la cocina si es preciso. Pero también hay que saber que también tenemos el derecho a ser respetados, es decir, ser tolerantes los unos con los otros. Porque quizás ahora la gente insulte a esta religión por ser tan radical, pero seguramente que si a esa persona le llamasen gordo, calva, orco o demás, estoy bastante segura de que pediría respeto.


Pues así es. Yo no soy Charlie. Yo soy Nuwanda. Apoyo a Charlie en que la solución no está en asesinar personas, pero sin embargo no me parece correcto actuar de esa forma, sabiendo que existen grupos tan extremistas y que están bastante confrontados uno con otro. Comprendo que es una publicación satírica, que busca otra perspectiva en el lector, pero una cosa es eso y otra es llegar a tonos ofensivos. Si es sobre un tema como puede ser la música, la pintura, un color...pues sinceramente, cada uno que diga lo que quiera. Si a alguien no le gusta el color verde pues me da igual, porque a mí me encanta...No sé si sabéis a lo que me refiero, no son temas que lleguen a DOLER (a no ser que seas un fan superextremista, que entonces ya creo que deberías visitar a un especialista o hablar con alguien de tu problema, tomarte un TE y relajarte). Pero temas como la familia, los amigos, la religión, el color...temas mucho más profundos sobre la persona; esos son temas más delicados que hay que saber tratar. Uno puede darle poca importancia y reirse, pero a otro le puede hacer mucho daño.

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